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ESTE ES UN ANÁLISIS DETALLADO DE LOS PRINCIPALES MITOS SOBRE AZOV, ACOMPAÑADO DE UNA ARGUMENTACIÓN SÓLIDA QUE LOS REFUTA.
Aniversario de la liberación de Mariúpol. Junio de 2017
Aniversario de la liberación de Mariúpol. Junio de 2021

MITO 3: DESDE 2014, LOS COMBATIENTES DE LA BRIGADA AZOV HAN PERSEGUIDO A LOS CIVILES RUSOHABLANTES EN LOS TERRITORIOS OCUPADOS DE LAS REGIONES DE DONETSK Y LUGANSK

Aniversario de la liberación de Mariúpol. Junio de 2017
Aniversario de la liberación de Mariúpol. Junio de 2021
Ucrania es un territorio poscolonial que, durante siglos, fue incorporado por la fuerza al Imperio Ruso. Con el objetivo de homogeneizar a la población, las autoridades imperiales destruyeron el patrimonio cultural de los países ocupados, prohibieron las lenguas nacionales e impusieron el uso del ruso a todos los habitantes de sus territorios. 

La Unión Soviética, que sucedió al Imperio Ruso, continuó con esta política de opresión de los pueblos y sus identidades para consolidar su régimen tiránico. La URSS eliminó a las élites nacionales, censuró la cultura y la educación, y construyó narrativas a su conveniencia. Como consecuencia, una gran parte de la población de Ucrania habla ruso, algo que la propaganda del Kremlin aprovecha activamente. 

La invasión militar de 2014, al igual que la agresión a gran escala de 2022, fueron justificadas con el pretexto de la «protección de los derechos de la población rusohablante de Ucrania». Este mito coexiste con la narrativa de la propaganda rusa que sostiene que la región occidental de Ucrania está en conflicto con la oriental. 

Timothy Snyder, reconocido historiador estadounidense y profesor de la Universidad de Yale, especializado en la historia de Europa del Este, en particular de Ucrania y Rusia, señaló:
«[...] la lengua ucraniana sufrió siglos de auténtica opresión, durante los cuales el Imperio Ruso prohibió no solo la publicación de libros en ucraniano, sino también su uso en las escuelas y en la vida pública. Además, el ruso se mantuvo como la lengua privilegiada tanto en el Imperio Ruso como en la URSS. Como resultado, muchos ucranianos fueron rusificados a lo largo de varias generaciones».
Azov es la prueba definitiva de que el conflicto en el este de Ucrania, iniciado por los servicios de inteligencia rusos en 2014, fue provocado artificialmente. Sus combatientes provienen de todas las regiones del país. El comandante de brigada, Denys «Redis» Prokopenko, nació en Kyiv; el jefe de estado mayor, Bohdan «Tavr» Krotevych, es originario de Crimea; y el subcomandante de brigada, Sviatoslav «Kalyna» Palamar, de Lviv. Muchos miembros de Azov nacieron en las regiones orientales, como Mariúpol, Donetsk y Járkiv. Para muchos de ellos, el ruso es su lengua materna, lo que no les impide ser patriotas, amar a Ucrania y tener un fuerte sentido de identidad nacional. En 2014, estas personas se convirtieron en la columna vertebral de Azov cuando el ejército ruso ocupó sus ciudades natales.